La reflexología es una terapia que se basa en la estimulación de puntos específicos en los pies, manos y orejas para promover el equilibrio y la salud en todo el cuerpo. Cada punto reflejo se asocia con órganos y sistemas del cuerpo, y al presionarlos se pueden aliviar tensiones, mejorar la circulación y estimular la capacidad de autorregulación del organismo.
Esta técnica milenaria se utiliza para reducir el estrés, aliviar el dolor, mejorar el bienestar emocional y promover la relajación profunda. Es una terapia complementaria no invasiva y segura, que busca restaurar el flujo energético y favorecer el equilibrio holístico.